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RELAMPAGOS DE UNA TORMENTA POR VENIR (Sobre el debate entre Joe Biden y Donald Trump)


A.Villamar/RMALC 28/06/2024


El primer debate cara a cara entre Joe Biden y Donald Trump es una muestra más de la indiscutible capacidad histriónica del espectáculo político estadounidense. De los actores, el personaje grandulón (recordándonos al bravucón de las películas de Chaplin) reafirmó sus exageradas gesticulaciones autoritarias, aderezadas con evidentes mentiras dedicada a un sector del público desinformado y crédulo; mientras el otro actor, pese a destellos de frases firmes de viejas experiencias en la arena política, exhibía sus debilidades físicas y confirmaba las preocupaciones de sus managers y de un público que seguía creyendo que los demócratas falsamente encarnaban el ala “progre” de la política de EEUU.

 

Todo un espectáculo político, como suelen ser los debates políticos en el mundo, pero estábamos, como la frase promocional comercial del Circo Ringlin Brothers, ante ”el espectáculo más grande del mundo”, esta vez con toda su fuerza mediática y mercantil. Sin embargo, el nivel político del espectáculo, creo que dejó en el espectador medio, y en los managers políticos, e incluso en los medios publicitarios convencionales, un sabor amargo, de lástima y preocupación por la incertidumbre que enfrentamos por la calidad y su desenlace.

 

En este debate político en clave circense era de esperar la descalificación y la crítica a los resultados del oponente, pero el espectáculo de los candidatos a la Presidencia de EEUU mostró cómo ambos actores utilizan datos falsos o exagerados de sus aciertos o errores. También destacó la estrategía publicitaria de ambos actores de poner el acento en el fantasma de culpables extranjeros responsables de la crisis estadounidense.

 

Tal y como se esperaba, D. Trump usó el odio conservador antiinmigrante y se presentó como defensor de negros y latinos: “Están quitándoles los trabajos a los negros y a los hispanos”, con evidente intención de atraer votos. D. Trump machacó sobre el fantasma de los supuestos decenas de “millones” de migrantes indeseables, que violan la sacrosanta frontera del sur y roban los empleos de los ciudadanos, e inundan con opioides a la saludable ciudadanía, por la excesiva apertura de las fronteras. Omitiendo la creciente demanda insatisfecha de mano de obra barata que su economía vive, de la epidemia por drogas creada por su propia industria farmacéutica, y del deterioro de las condiciones de vida.

 

El otro tema clave de las relaciones exteriores fue la aseveración de Trump de que la actual administración ha mantenido una peligrosa política de destinar miles de millones a la guerra en Ucrania que puede conducir a una guerra mundial. Mientras que la respuesta cínica de Biden fue: los millones de ayuda a Ucrania han favorecido a la producción militar aquí en EEUU y las armas se le entregan a Ucrania…

 

En cuanto a la inhumana guerra de Israel contra el pueblo Palestino, es lamentable la posición similar de ambos candidatos, quienes exhiben y hasta compiten por ser el mejor apoyo a los agresores. Ambos omiten mencionar el mínimo esfuerzo de solución a tan doloroso conflicto.

 

La evidente debilidad física y verbal de J. Biden para rechazar y desnudar convincentemente las mentiras o exageraciones del contrincante, dejó como mínimo la duda en varias de las afirmaciones de Trump. Dos buenas excepciones fueron: 1) rechazo a la mentira de Trump de que Biden quiere aumentar cuatro veces los impuestos y la denuncia de que Trump quiere reducirle los impuestos a los ricos y super-ricos y afectando a la “clase media”. Biden afirma que él busca aumentar un uno por ciento los impuestos a las corporaciones y a super-ricos, para dedicar la importante cantidad que se recaude a aumentar la atención a la salud. 2) la defensa que Biden hizo del derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, sintetizado con el derecho al aborto, y la pretensión de Trump de acotar ese derecho a la decisión de los tribunales de los Estados, motivó a Biden a puntualizar que es “equivocado dejar a criterio de los políticos ese derecho de las mujeres”.

 

Una valoración interna y mundial en curso.


Es evidente que el debate fue un intercambio de descalificaciones, exageraciones y mentiras (contabilizados por los medios), antes que una discusión de propuestas. ¿Quién gana con ese bajo nivel de discusión política entre los candidatos presidenciales?

 

En palabras de Guy Verhofstadt, el europarlamentario y ex primer ministro de Bélgica -demócrata progresista- el debate mostró: "¡La democracia estadounidense ha sido asesinada ante nuestros ojos por la gerontocracia!". Citado por Reuters.

 

Terminado el debate, los medios corporativos se inclinaron a destacar la debilidad de Biden y calificar como ganador a D. Trump. Pero en términos generales, los comentaristas y medios extranjeros deslizaron sus preocupaciones por la incertidumbre, las consecuencias e impactos potenciales que tendría un triunfo del candidato republicano.

 

Algunos titulares del NYT, WP, AP, Reuters y conclusiones de destacados intelectuales, simpatizantes demócratas:

 

• El presidente Biden esperaba ganar impulso para su campaña de reelección contra Donald Trump, pero en lugar de ello provocó una ola de pánico en su partido.


• El desempeño inestable contra Trump refuerza las dudas. El presidente Biden esperaba ganar impulso para su campaña de reelección contra Donald Trump, pero en lugar de ello provocó una ola de pánico en su partido”.


• Campaña en crisis tras un desempeño inestable. Los líderes demócratas defendieron públicamente al presidente Biden, aunque algunos se preguntaban en privado si aún podría ganar la candidatura.


• Los ataques del expresidente Trump fueron con frecuencia falsos, carecían de contexto o eran lo suficientemente vagos como para ser engañosos.


• El debate ha dejado a los donantes demócratas preguntándose cuál es el Plan B.


• Campaña en crisis tras un desempeño inestable.


• Los aliados de Biden intentan tranquilizar a los demócratas tras el debate.


• Los líderes demócratas defendieron públicamente al presidente Biden, aunque algunos se preguntaban en privado si aún podría ganar la candidatura.


• Para los aliados de EEUU, el debate renovó las preocupaciones sobre la estabilidad de Estados Unidos.


 

• El mejor presidente de mi vida adulta necesita retirarse. Paul Krugman.


• Joe Biden es un buen hombre y un buen presidente. Debe retirarse de la contienda. Thomas L. Friedman.


• Biden no puede seguir así: Franco Bruni.


• Presidente Biden, es hora de abandonar la escuela: Nicolas kristof

 

Conclusión: “Solo en el presente suceden las cosas”, J.L. Borges dixit.

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