RUSIA, UCRANIA Y LA OTAN.

RT 27 de enero de 2022

Este miércoles 27, el embajador de EE. UU. en Rusia, John Sullivan, entregó al Ministerio de Exteriores ruso las respuestas por escrito a las propuestas de garantías de seguridad formuladas a mediados de diciembre por Moscú. Poco después, la postura de Occidente acerca de la materia fue resumida por el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. Blinken indicó que: El presidente de EE. UU., Joe Biden, participó en la elaboración del documento.


El documento entregado, que Washington no planea divulgar, "incluye las preocupaciones de Estados Unidos y nuestros aliados y socios sobre las acciones de Rusia que socavan la seguridad, una evaluación inicial y pragmática de las preocupaciones que Rusia ha planteado y nuestras propias propuestas para las áreas en las que podemos ser capaces de encontrar un terreno común" La respuesta de EE. UU. "fue coordinada completamente con Ucrania y nuestros aliados y socios europeos".

EE. UU. está comprometido a defender "la soberanía y la integridad territorial de Ucrania y el derecho de los Estados de elegir sus propias medidas de seguridad y alianzas". Washington actúa "en paralelo para reforzar a Ucrania ante la agresión rusa" y enviará asistentes y suministrará armamento a Kiev EE.UU. va a defender "el principio de puertas abiertas" de la OTAN EE.UU. entiende que Rusia "tiene sus preocupaciones en cuanto a la seguridad", así como Washington, y ambas partes pueden "negociar efectivamente los pasos para mejorar la seguridad" Por su parte, Stoltenberg enfatizó lo siguiente: La OTAN quiere restablecer el diálogo con Rusia, reabriendo sus respectivas oficinas en Moscú y Bruselas y reactivando los canales de comunicación militar ya existentes.

Los miembros del bloque están "preparados para escuchar las preocupaciones de Rusia" acerca de la situación en Ucrania para "entablar una conversación real" La OTAN propone emprender "conversaciones serias sobre el control de armas, incluidas las armas nucleares, los misiles terrestres intermedios y de corto alcance" La alianza continuará coordinándose "estrechamente con Ucrania, así como con todos los socios de la OTAN, incluidos Finlandia, Suecia, Georgia y, por supuesto, la Unión Europea". Refiriéndose al “derecho de cada nación a elegir sus propios arreglos de seguridad", Stoltenberg afirmó que Rusia "debe retirar sus fuerzas de Ucrania, Georgia y Moldavia" De este modo, ambos funcionarios coincidieron en que el bloque transatlántico espera mantener un diálogo con Moscú, pero rechaza sus exigencias de acabar con la política de 'puertas abiertas', incluso en cuanto a los países vecinos de Rusia. ¿Y ahora qué?

La Cancillería rusa todavía no ha comentado la respuesta de EE. UU. Sin embargo, este miércoles, antes de recibir el documento, el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, indicó en el Parlamento ruso que la Cancillería y otros organismos estatales de Rusia responderán al mensaje en función de su contenido. Asimismo, señaló que prepararán propuestas de medidas correspondientes para el presidente Vladímir Putin. Por su parte, Blinken expresó la esperanza de discutir la respuesta de EE. UU. con Lavrov "en los próximos días". ¿Qué propone Rusia? En diciembre, Rusia publicó los proyectos de dos acuerdos que pretende alcanzar con EE. UU. y la OTAN sobre garantías de seguridad en Europa.

La iniciativa se produjo en medio de una escalada de tensiones en torno a Ucrania: Occidente acusa a Moscú de preparar una intervención en el país vecino, mientras que Rusia denuncia la militarización de Ucrania por parte la Organización del Tratado del Atlántico Norte y el refuerzo de la presencia militar de la Alianza en Europa del Este. El pacto propuesto por Moscú a Washington consta de ocho artículos. El primero de ellos estipula que ambas partes deben actuar con base en los principios de seguridad indivisible y no provocar daños a la seguridad mutua; el segundo, que tanto Rusia como EE.UU. procuren que cualquier organización internacional, alianza militar o coalición en las que participe una de las partes, respete los principios contenidos en la Carta de las Naciones Unidas.

Otros puntos prevén excluir la expansión de la OTAN hacia el este, no admitir en esa alianza militar a Estados que fueron miembros de la URSS, no utilizar el territorio de otros Estados para atacar a la otra parte, no desplegar tropas y armamento en zonas donde esto sería percibido como una amenaza, no usar bombarderos pesados ni buques de guerra fuera del espacio aéreo y las aguas territoriales nacionales o internacionales, no desplegar misiles terrestres de alcance corto o medio fuera del territorio nacional o en áreas desde donde puedan alcanzar objetivos de la otra parte y, finalmente, no capacitar al personal militar ni a civiles de países no poseedores de armas nucleares en el uso de ellas. La versión del eventual acuerdo con la OTAN consta de nueve artículos y es parecida al documento propuesto a Washington. Asimismo, las autoridades rusas insisten en que la Alianza retire todas las tropas y todo el equipo militar que han sido desplegados en territorio de los países que se adhirieron a esa organización después de 1997.

Posteriormente el 27 de enero (informa TELESUR). El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, calificó este jueves las respuestas de Estados Unidos sobre las garantías de seguridad en la frontera ucraniana como “no positivas”, en tanto aborda temas secundarios y no trata la expansión hacia el este de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN). “El problema principal es nuestra posición clara sobre la inadmisibilidad de una mayor expansión de la OTAN hacia el este y el despliegue de armas de ataque que podrían amenazar el territorio de la Federación Rusa. Esta posición no tuvo lugar en el vacío”, dijo Lavrov en conferencia de prensa. Sobre el texto, precisó que “hay reacciones que permiten aspirar al comienzo de una conversación seria, pero en las cuestiones secundarias”. El Canciller ruso recordó que la alianza atlántica prometió en la década de 1990 que no iba a expandirse al este del río Óder, más luego aseguraron que eran declaraciones verbales, dijo. A su vez, mencionó que el documento rubricado en Estambul (1999) y la Declaración de Astaná (2010) de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), ambos firmados por los miembros de esa organización, estipulan que todos los países respeten el principio de la no división de la seguridad. Bajo este principio, cada Estado puede elegir a qué alianzas militares adherirse, pero “está claramente condicionado por la necesidad de tener en cuenta los intereses de seguridad de cualquier otro Estado de la OSCE”, acotó.

Sin embargo, Lavrov criticó que la OTAN “calla deliberadamente” sobre el acuerdo “de no fortalecer su seguridad a expensas de la seguridad de los demás”. Rusia enviará solicitudes oficiales a los miembros de la alianza atlántica con el objetivo de recibir explicaciones de por qué eligen un punto de sus compromisos, al tiempo que tratan de ignorar las condiciones de la aplicación de este punto. Por su parte, el presidente, Vladímir Putin, anunció que va a tomar la decisión sobre los futuros pasos del Kremlin respecto a las respuestas de EE.UU. y Occidente. Este miércoles, el Embajador de EE.UU. en Rusia presentó por escrito a la Cancillería la respuesta de Washington a las exigencias rusas sobre garantías de seguridad. Pese a no ser divulgado el texto, el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, como el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, resumieron sus posturas sobre las garantías. Ambos funcionarios precisaron que continuarán respaldando el principio de puertas abiertas de la Alianza, sin hacer excepciones para países vecinos de Rusia. De esta forma, Stoltenberg dejó claro que continuará coordinando con Ucrania, así como con el resto de los socios de la Alianza.