UMA y sus desventajas en el pago de pensiones y jubilaciones

Leona Guerrero

La Unidad de Medida y Actualización (UMA) se empezó a utilizar en 2016, con el objetivo de sustituir el esquema Veces Salario Mínimo (VSM). Esta unidad de referencia económica es de utilidad para determinar la cuantía del pago de las obligaciones y supuestos previstos en las leyes federales, de las entidades federativas y de la Ciudad de México, así como en las disposiciones jurídicas que emanen de todas las anteriores.


El 5 de diciembre del 2014 el ejecutivo federal presenta ante la cámara de diputados la iniciativa para la desindexación del salario mínimo, que fuera aprobada y publicada en el diario oficial de la federación el 28 de enero del 2016 y condujo a una reforma constitucional y la creación de la Unidad de Medida y Actualización.

Entendiendo por indexación salarial a la realización ajustes para que la capacidad adquisitiva del salario no se deprima. El salario indexado a la inflación ajusta el salario de acuerdo con los índices de la inflación. Con la indexación del salario se busca que este no se desvalorice por el aumento de precios.

Así el 5 de diciembre de 2014, el presidente Enrique Peña Nieto presentó ante la Cámara de Diputados la Iniciativa para la desindexación del salario mínimo que se ve culminada con la publicación del Decreto correspondiente.

El 17 de febrero, la SCJN determinó que la pensión jubilatoria, otorgada por el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) deberá tener un tope máximo de 10 UMAs.

Esto genera un escenario en el que los salarios mínimos que deberán disfrutar los trabajadores serán generales o profesionales; el salario mínimo no podrá ser utilizado como índice, unidad, base, medida o referencia para fines ajenos a su naturaleza.

En consecuencia, una medida positiva como lo fue el incremento del salario mínimo que se vio afectado por las altas inflaciones, representa, con la creación de la UMA, graves desventajas para los pensionados por los regímenes de beneficio definido, cuyas pensiones se actualizaban de acuerdo al incremento del salario mínimo. Primero fueron castigadas por el deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo durante las últimas 5 décadas, y ahora que pudieran revaluarse, continuarán siendo devaluadas mediante la instrumentación de la UMA.

Actualmente, la UMA 2021 tiene un valor de 89.62 pesos diarios. Esto es un incremento del 3.15% respecto al valor de 2020, conforme a la inflación registrada durante todo el año. El valor mensual es de 2 mil 724.45 pesos y, el anual, de 32 mil 693.4 pesos.

Ante este escenario, jubilados de diversos gremios del país, entre los que resaltan los docentes, se han posicionado en contra de esta medida convocando a movilizaciones en distintas entidades de la República, pues es una medida que abona a la pauperización de los derechos laborales y por ende genera aún mayor desigualdad social.

Entre los posicionamientos de los trabajadores se manifiesta que es una medida que no sólo atenta contra el derecho a la jubilación y una pensión digna, sino que también toca los intereses de los trabajadores activos.

En ese sentido, es importante prestar atención al avance de la pérdida de derechos laborales y la relación que esto tiene con la disminución de la calidad de vida de la población mexicana.

Asimismo, habrá que apoyar la organización que lleguen a generar los trabajadores y jubilados para frenar esta medida, sin dejar de lado el papel que debiera tener el Estado mexicano como un ente regulador de las relaciones laborales.