UN BARCO DE PETRÓLEO PARA CUBA
- Mexteki
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Pablo Moctezuma Barragán
En su segundo mandato, Donald Trump ha reforzado las medidas para bloquear a Cuba, pues no tolera que este país sea ejemplo de defensa de su soberanía. Reincorporó a la nación antillana a la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo; reactivó el Memorándum No 5 para apoyar la subversión en la isla y restringir el turismo; terminó el programa de parole humanitario, también abre pie a sancionar en tribunales de EE.UU. contra entidades que inviertan en propiedades nacionalizadas en Cuba al triunfo de la Revolución;
bloquea el envío de remesas; niega visas a académicos, científicos, deportistas y para intercambios culturales; además, restringe visas para funcionarios de gobiernos centroamericanos y sus familiares vinculados a la cooperación médica cubana.
No conforme con lo anterior, el gobierno de EEUU sanciona al presidente Miguel Díaz Canel y otros funcionarios. Adicionalmente, Trump incluyó a Cuba como adversario extranjero y limitó el acceso a tecnología estadounidense especialmente en el ámbito de inteligencia artificial.
En estas circunstancias crece la necesidad de solidaridad con la isla, que resiste heroicamente. Por ello la Asociación de Cubanos Residentes en México “José Martí” lanzó la Campaña Un Barco de Petróleo para Cuba, para apoyar a la economía cubana que sufre una grave crisis energética.
La campaña inició el 13 de agosto de 2025, día del natalicio de Fidel Castro de cara al centenario del Comandante en Jefe que se cumplirá en 2026 y concluirá el 25 de noviembre del próximo año, día en que se conmemora el décimo aniversario de su desaparición física. En estos próximos meses se realizará un gran número de actividades para dar a conocer su vida, su experiencia e ideas y para tomar fuerza de su ejemplo. También para apoyar el desarrollo de la economía y de la vida en Cuba, de cara a las dificultades que enfrenta la isla por el virtual “estado de sitio” en el que vive, bajo el acoso del imperio yanki.
Esta campaña en particular tiene la meta de contribuir con un barco o los insumos que se puedan comprar para disminuir las deficiencias del Sistema Energético Nacional de Cuba.
Con esta acción se demostrará que los cubanos residentes en México y el mismo pueblo mexicano, siempre estaremos apoyando a la Revolución Cubana por su significado para toda Nuestra América y el mundo.
Se pretende articular a todos los sectores de la sociedad mexicana para que sea una campaña a nivel nacional, así como invitar a las asociaciones de cubanos y grupos de solidaridad de distintos países para que se extienda el apoyo.
Los objetivos de la campaña son: desarrollar una colecta de los donativos a través de depósitos bancarios, venta de bonos, subastas de obras de arte, venta de artículos, etc. Así como realizar actividades culturales, conferencias, pláticas, cines debates que actualicen la situación que vive la isla, para colaborar a romper la guerra mediática y cultural contra Cuba.
Se concluirá la campaña con un gran festival político-cultural que conmemore el Centenario del Natalicio de Fidel Castro Ruz en una plaza pública y se rinda el informe final de la campaña. Es importante que las y los simpatizantes de Cuba se sumen y corran la voz para arrancar la campaña con éxito.
Se pretende establecer enlaces en los estados para trabajar por la campaña invitando a todas las organizaciones, partidos, sindicatos, movimientos estudiantiles, colectivos diversos que independientemente de su filiación política, estén dispuestos a trabajar por la solidaridad y hermandad entre nuestros pueblos, anteponiendo que esta campaña se hace para demostrar que #CubaNoEstaSola.
Existe un antecedente histórico inolvidable como fue la campaña exitosa de la Promotora de Solidaridad ¡Va por Cuba! Que se fundó en 1991 en uno de los momentos más difíciles para Cuba debido al derrumbe del llamado campo socialista y la desintegración de la Unión Soviética. En esos años arreció la embestida del imperialismo y para poder resistir Cuba abrió el llamado “periodo especial”.
El lanzamiento público de la Promotora tuvo lugar el 1 de octubre de 1991, en conferencia de prensa se anunció la campaña para recabar fondos y enviar un barco de petróleo a Cuba. Entre los convocantes estaba el obispo Sergio Méndez Arceo, el escritor Luis Cardoza y Aragón, Rosario Ibarra del movimiento “Eureka”, Raúl Álvarez Garín, Miguel Concha, Tatiana Coll, Emilio Krieger, Adelita Castillejos, Rafael Barjas “El Fisgón”, Felipe Ehrenberg y otras personalidades. Así como colectivos culturales como “Los Nacos”, “Salario Mínimo”, sindicatos, el movimiento urbano popular y otros movimientos sociales. El compañero Jesús Escamilla jugó un papel muy importante de coordinación en esa etapa.
La Promotora Va por Cuba, tuvo como objetivo tres ejes políticos: 1) el respeto al derecho de autodeterminación y soberanía del pueblo cubano; 2) el levantamiento inmediato del bloqueo económico, político y cultural impuesto por Estados Unidos sobre Cuba y 3) la salida de los estadounidenses de la base militar de Guantánamo.
A través de la Promotora se realizaron importantes acciones de solidaridad con la Isla: la realización de dos encuentros de solidaridad en 1992 y 1993, mítines de protesta, marchas multitudinarias, festivales musicales, además del envío de tres barcos con petróleo, medicamentos y fertilizantes. Las campañas se realizaron bajo los nombres de “Petróleo para Cuba”, “Por el mar de las Antillas, otro barco va por Cuba”, “Fertilicemos la esperanza”, “La insulina va por Cuba” y “Cuba te quiero… sin bloqueo” mismas que se llevaron a cabo mediante la venta directa individual de bonos de solidaridad y mediante contribuciones de organizaciones políticas y sociales. Dichas campañas se materializaron durante el conocido “periodo especial” por el que atravesó Cuba en la década de los 90. El primer barco arribó a la Isla el 9 de abril de 1992 y el siguiente, en el año 1993. Se desarrollaron otras campañas de difusión cuando era fundamental dar a conocer la realidad cubana y los logros de la revolución.
La promotora de Solidaridad Va por Cuba jugó un papel destacado en fomentar la unidad de todas las corrientes de izquierda en torno a la solidaridad con la mayor de las Antillas, además de fomentar la integración organizativa y social en los jóvenes simpatizantes, enarbolando la unidad como elemento fundamental de la solidaridad.
En enero de 1994 se da el levantamiento zapatista en Chiapas, México, con el cual muchos integrantes de la Promotora Va por Cuba se identificaron, aunque un grupo continuó con las tareas solidarias con la Revolución Cubana. Jesús Escamilla junto con otros compañeros y compañeras, consideraron la importancia de mantener la solidaridad con Cuba como algo especial e independiente, que pudiera agrupar a todas las tendencias de izquierda solidarias con la Isla.
El 24 de febrero de 1996 se celebró el 1er Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba en la Ciudad de México, donde fueron convocadas todas las asociaciones del país simpatizantes con Cuba y su proceso revolucionario. En dicho Encuentro, la Asamblea aprobó la creación del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba como un espacio de unidad para las organizaciones e individuos simpatizantes con la causa cubana, que agrupó a organizaciones de diversos sectores de la sociedad mexicana a nivel nacional como el Comité Julio Antonio Mella, Casas de Amistad, Promotora de Solidaridad Va por Cuba, Comité Cuba no está sola y el Comité Échale una mano a Cuba, entre otras.
Esta nueva campaña que se emprende en 2025-2026 es la continuación de una tradición histórica de apoyo mutuo entre los pueblos mexicano y cubano que tienen lazos indestructibles.
José Martí vivió en la Ciudad de México a fines del siglo XIX y su estancia en nuestro país fue clave, su pensamiento influenció a liberales mexicanos además de que desde aquí estuvo cerca del movimiento revolucionario de independencia cubano. También el joven comunista cubano Julio Antonio Mella, vivió, luchó y murió en México durante su exilio.
Fidel Castro tuvo gran apoyo en nuestro país al formar el grupo revolucionario Movimiento 26 de julio, fue aquí donde entrenaron a los militantes y de aquí partió el Granma rumbo a Cuba.
Un mexicano emblemático de la solidaridad con la Revolución Cubana fue Lázaro Cárdenas del Río que contra viento y marea visitó Cuba en 1959 para apoyar el proceso de transformación.
A todo lo largo de la historia cubanos y mexicanos han colaborado en la lucha por la independencia y contra la intervención. Durante la invasión norteamericana en México el militar y político cubano Pedro de Ampudia jugó un rol clave durante la resistencia a la invasión yanki, y luego durante la lucha de Reforma, posteriormente en la lucha contra la intervención francesa, el cubano Pedro Santacilia apoyó incansablemente al presidente Benito Juárez y colaboró comprando armas y municiones en Estados Unidos para combatir al invasor europeo, así como Antonio del Conde “El Cuate” se dedicó a conseguir armas en Estados Unidos para la Revolución Cubana en la década de los cincuenta.
A su vez, fue el embajador de Cuba en México, Manuel Márquez Sterling quien, en 1913 intercedió para salvar la vida del presidente Francisco Madero víctima del complot del embajador de EU en México, Henry Lane Wilson. Antes, otro embajador cubano que estrechó lazos con México fue Carlos Manuel de Céspedes, hijo del “Padre de la Patria” de su país. Por el lado mexicano Gilberto Bosques fue embajador de 1953 a 1964 y apoyó en todo a la Revolución Cubana, siendo muy cercano a Fidel y al Che.
Otro mexicano que dio su vida por la isla hermana fue Juan F Noyola, un economista de los más destacados de México, quien fue funcionario de la CEPAL de 1950 a 1960 y al triunfo de la Revolución Cubana se fue a vivir allá fungiendo como asesor del comandante Che Guevara. Luego de asistir a la reunión de la FAO (organización de la ONU para la Alimentación y Agricultura) el avión en que viajaba con la delegación cubana fue objeto de un atentado de la CIA en el que perdió la vida el 27 de noviembre de 1962 al estallar el avión.
Han sido mucho las figuras como el gran poeta Nicolás Guillén que estrecharon lazos con nuestro pueblo y qué no decir de los cientos de médicos y médicas que han estado apoyando la salud en México en los últimos años. De modo que la solidaridad entre nuestros pueblos tiene un hito histórico innegable.
Hoy nos toca devolver esa solidaridad apoyando la campaña “Un barco de petróleo para Cuba” son momentos cruciales en que la unidad latinoamericana y del Caribe cobra más relevancia que nunca. Para información dirigirse a campanaunbarcodepetroleo@gmail.com o al teléfono de la Cafeterìa La Habana Vieja. 5555889346. Direcciòn: Dr.Velazco No 147 Local D de 9 a 18 horas con Sergio Chaviano.
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