VILLA y ZAPATA… CONTRA LA DICTADURA (2 de 5 partes)

Pablo Moctezuma Barragán

Luego del fraude electoral y del encarcelamiento de Madero, éste da a conocer el Plan de San Luis y convoca a un levantamiento armado el 20 de noviembre. El 17, tres días antes Villa con ocho hombres ataca la Hacienda de Chavarría, en el primer acto de armas en Chihuahua. El 25 de noviembre en el Cerro Picachón del Tecolote, Villa con una treintena de hombres ataca a 800 federales. El 10 de diciembre se une al líder militar en Chihuahua, Pascual Orozco, son mil quinientos revolucionarios que enfrentan a 10 mil federales. Arde el norte. 


En el sur, a finales de 1910 cuando ya había estallado la revolución maderista planeada para iniciar el 20 de noviembre, Zapata comenzó, el primero a repartir a los pueblos de Anenecuilco, Villa de Ayala y Moyotepec las tierras que reconocían como suyas, destruyendo las mojoneras que las haciendas habían puesto. Madero cruza la frontera el 14 de febrero, con 800 hombres es derrotado y herido en Casas Blancas el 6 de marzo. Villa es derrotado en San Andrés y no logra tomar Parral, el inicio es difícil, pero Villa ataca con audacia. El 25 de marzo Villa conoce en Bustillos a Madero, lo admira pues dejó su vida cómoda para luchar contra la dictadura. 

El 11 de marzo en Villa de Ayala, Morelos se levantaron en armas Pablo Torres Burgos, quien inició el movimiento Emiliano Zapata, y Rafael Merino desarmaron a la policía local y convocaron a una asamblea general en la plaza donde leyeron el Plan de San Luis y gritaron ¡Muera el mal gobierno! ¡Viva la Revolución! Al morir Pablo Torres Burgos a manos de los federales, Emiliano queda como jefe provisional, se forma el Ejército Revolucionario del Sur y avanza incontenible. 

Los trabajadores estaban cansados de laborar de sol a sol, por salarios miserables que les pagaban los amos, en su mayoría extranjeros y los mantenían esclavizados por las deudas. No sólo sufrían los campesinos. Para 1907 la situación de la clase obrera se había deteriorado mucho, el salario real no dejó de caer durante todo el período dictatorial, se calcula que en 30 años el salario se deterioró un 30 por ciento. El derecho de huelga y de asociación no existía en aquella época. Era grande la discriminación que sufría el trabajador mexicano con respecto a los extranjeros quienes invariablemente recibían mayores sueldos y mejores puestos. Los hermanos Flores Magón y su periódico Regeneración que Zapata conoció por Pablo Torres Burgos prendieron la chispa. 

El 10 de mayo de 1911, Villa y Orozco, pese a la resistencia de Madero, toman Ciudad Juárez, el día de la madre, le dan en la madre a los federales. Luego el 19 de mayo de 1911, tras feroz batalla, el ejército zapatista tomó Cuautla. En 1812, cien años antes José María Morelos cubrió de gloria a los insurgentes y al pueblo de México al resistir heroicamente setenta y dos días en Cuautla. Un siglo después Zapata tomaba Cuautla y le da jaque mate al Dictador que renunciara seis días más tarde. 

En Ciudad Juárez, en los días cruciales, en una cena donde estaban rodeados de oportunistas, el congruente y claro hermano de Francisco, Gustavo A. Madero obligó a Villa a hablar en un brindis, Ante la sorpresa de todos Villa apenado pero claridoso le dijo a Madero. “Usted Señor, ya echó a perder la Revolución” …” ¿Por qué Pancho?” Inquirió Madero…” Sencillamente porque a Usted lo han hecho tonto toda esta bola de curros y a todos nos van a cortar el pescuezo” … Villa vislumbraba el futuro de Madero que buscaba conciliar con los poderosos. 

Por su parte, Zapata tenía un objetivo claro, la devolución de las tierras y cuando fue claro que Madero por conciliar con las clases dominantes no iba a cumplir su compromiso, firmó el Plan de Ayala en Ayoxustla, Puebla el 28 de noviembre de 1911 y siguió su lucha en Tlaxcala, Guerrero, Puebla, Oaxaca, Estado de México y Michoacán, donde comenzaban a levantarse partidas de insurrectos. En el Plan de Ayala, el general Emiliano Zapata Salazar y todos los que lo firmaron en Ayoxustla, Puebla, el 28 de noviembre de 1911, en su artículo 6o exigían la devolución de todos los terrenos, montes y aguas que habían usurpado los hacendados a los pueblos o ciudadanos.

Madero le hace la guerra durante meses a los Zapatistas. Guerra sucia, los días 9 y 19 de febrero de 1912, el ejército maderista –bajo las órdenes del general Juvencio Robles– realizó cruentas acciones contra la población civil, con el ataque y la quema del pueblo de Santa María Ahuacatitlán. Los zapatistas se defienden. 

Mientras que en el norte Pascual Orozco se rebela y Villa apoya al presidente Madero quien manda al general Victoriano Huerta a comandar el ataque. Villa queda bajo sus órdenes y éste busca pretexto y ordena su fusilamiento. Lo llevan al paredón y en el momento en que lo iban a fusilar lo salva un telegrama de Madero, pero es conducido a la prisión de Santiago Tlatelolco preso. Madero no quiso escucharlo y permaneció en la cárcel hasta que se las agenció para huir. Así trató a Villa y a Zapata quienes habían sido decisivos en la derrota de la dictadura. 

Sin embargo, cuando Madero fue traicionado por el complot que dirigió desde la embajada Yanky el norteamericano Henry Lane Wilson y Madero se encontraba bajo el fuego del traidor Victoriano Huerta, el borracho conocido como “El Chacal”, sólo un hombre en todo México preparaba sus tropas para acudir en su auxilio y éste era entre todos los hombres Zapata al que el presidente había tratado tan mal. 

Ya en prisión, derrotado y lúcido Madero reconoció ante el General Felipe Ángeles que Zapata había tenido toda la razón al desconfiar de los funcionarios federales y al predecir su deserción y traición desde agosto de 1911, pero no le había hecho caso. En víspera de morir Madero le dijo a Federico González Garza: “Como político he cometido dos grandes errores, que son los que han causado mi caída; el haber querido contentar a todos y no haber sabido confiar en mis verdaderos amigos. ¡Ah si yo hubiera escuchado a mis verdaderos amigos, nuestro destino hubiera sido muy distinto! Madero apenas antes de su asesinato, supo ver sus errores y la realidad de las cosas. 

Al usurpar el poder los neoporfiristas, volvió a levantarse con más fuerza la Revolución Mexicana. Emiliano extendió sus acciones   por los estados de Guerrero, Morelos, Puebla, Distrito Federal y el Estado de México. El ascenso del movimiento revolucionaria, las acciones de los obreros que se organizaron en 1914 en la Casa del Obrero Mundial, de la División del Norte comandada por el legendario Francisco Villa y las del Ejército Revolucionario del Sur, preocupó al gobierno imperial de Estados Unidos que invadió Veracruz el 21 de abril de 1914. 

Cuando la División del Norte de Pancho Villa tomó Torreón y luego Zacatecas, Álvaro Obregón conquistó Querétaro. Luego de que Carranza le cerró el paso a Villa. El ejército Revolucionario del Sur de Emiliano Zapata puso en jaque a la capital del país. Llegaron hasta Tlalpan, Milpa Alta y Xochimilco y el usurpador Victoriano Huerta se vio obligado a renunciar. Derrotado y humillado El Chacal huyó del país en el mismo barco que Porfirio Díaz “El Ipiranga”. Pero Huerta y los porfiristas desconfiados de las fuerzas populares decidió tratar única y exclusivamente con los carrancistas. El 13 de agosto de 1914, aniversario de la caída de México Tenochtitlan frente a los invasores españoles, se rindieron los federales porfiristas ante las tropas de Álvaro Obregón. Entonces Zapata tomó Cuernavaca. Los huertistas se rindieron ante Obregón. Firmaron el Tratado de Teoloyucan en el cofre de un auto. 

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